Queridos feligreses:

 

¡Felices Pascuas!

 

La historia del encuentro de los 2 discípulos en el camino a Emaús con el Señor Jesús resucitado (Lucas 24: 13-35) enmarca nuestra celebración en este 3er domingo de Pascua. En el fondo de la historia está el Señor escondido, que primero escucha el dolor de los discípulos, les ayuda a poner sus experiencias en perspectiva adecuada, abre las Escrituras para que puedan identificar la presencia de Dios en su historia de vida, y les permite aplicarla adecuadamente a sus vidas. Por lo tanto, durante el acto de acción de gracias, reconocen a Jesús al partir el pan. Sin embargo, es difícil que nosotros, quienes reconocemos al Señor Resucitado en la Sagrada Comunión, estemos privados, en este momento, de participar completamente de su Cuerpo y Sangre. Quizás, nuestra oración en este día y durante nuestra cuarentena, es orar para que podamos reconocer más fácilmente al Señor quien comparte nuestra mesa en casa, nos habla a través de quienes ocupan las sillas y lleguemos a un nuevo entendimiento de que ¡La unidad más pequeña de la Iglesia es la familia!

 

Si bien cualquier homilista en este día podría seguir un sin número de direcciones dada la naturaleza y duración del encuentro de resurrección, aparentemente solo la capacidad de poder compartir la “historia” de nuestras angustias y decepciones, como Cleofás y su compañero, abrirá nuestros ojos y oídos a Jesús, que nunca está lejos de nosotros ni deja de hablarnos.

 

Ya, casi todos nosotros conocemos a alguien que tiene y sufre el coronavirus. Ya no es algo que no tiene rostro ni nombre. Este virus ha tocado directa e indirectamente a esta familia parroquial. Durante las últimas cinco semanas nos hemos enterado de familiares de feligreses que vivían en “puntos críticos” y que se han ido con el Señor. Hemos orado por ellos en Misa y lamentamos con sus familias la pérdida de aquellos seres tan queridos. ¡También nos regocijamos con aquellos que se han recuperado, particularmente un feligrés, que estuvo en un ventilador por más de 9 días, se ha recuperado y ya está en casa! Debido a que tenemos la capacidad de compartir nuestra historia con otros discípulos “en el camino”, nosotros también podemos encontrarnos con el Señor Jesús resucitado. En la vida y en la muerte, nunca estamos solos. ¡El Señor Jesús siempre está con nosotros!

 

Dios de misterio, que liberaste de la muerte a Cristo Jesús, y El, en gloria escondida caminó entre sus discípulos. Agita nuestra fe en para que nuestros corazones ardan dentro de nosotros al escuchar su palabra, y nuestros ojos se abran para poder reconocerlo al partir el pan.

 

Ofrezco nuestras cordiales felicitaciones al Diácono Robert Márquez, uno de nuestros feligreses, quien fue ordenado al diaconado ayer (25 de abril) en el Seminario en Boynton Beach. Fue de haber sido una celebración más grande, pero se redujo debido a la situación actual de salud. Cuando las cosas comiencen a volver a un sentido de “normalidad”, compartiremos nuestra alegría con él de forma más personal.

 

Tuvimos algunas dificultades técnicas que nos impidieron transmitir Misa diaria el martes en español, el miércoles, jueves y viernes de esta semana pasada. Lamento mucho esta interrupción, pero ya estamos funcionando de nuevo. Algunos de nuestros confinados en casa han sugerido que continuemos esta práctica después de que esta crisis haya terminado.

 

Por favor continúen recordando aquellos a los que se les ha retrasado la recepción de los Sacramentos de Iniciación. ¡Para que permanezcan pacientes y que aumente más cada día, su hambre y sed por el Señor Jesús!

 

¡Que la alegría de la resurrección traiga sanación a la tierra y a todos los pueblos que la habitan!

 

Padre Bob

 

PD:

Muchísimas gracias a todos los que han estado enviando sus sobres de donaciones y a quienes continúan donando en línea.

 

¡Y estoy muy agradecido de que también estemos tan cerca de lograr nuestras evaluaciones para Nuestro Llamado Católico! Muchísimas gracias a los hogares de nuestra parroquia y misión que nos han ayudado tan generosamente a alcanzar estos hitos:

 

  • La evaluación de la Iglesia de Blessed Sacrament es de $299,714
    773 hogares han prometido $262,635 faltándonos $37,079 para alcanzar nuestra meta
  • La evaluación de la Misión de Santo Toribio es de $12,731.
    39 hogares han prometido $9,863 faltándonos $2,868 para alcanzar nuestra meta

 

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